
Ruido. Lo que había esa mañana era ruido ensordecedor y persistente.
¿Cómo fuimos capaces de crear tanto sonido desarmónico?
Preguntas que suelen ocurrir en el momento en que uno no tiene donde escribir, pensamientos, sentimientos e ideas que luego se escoden y reaparecen porque si, sin previo aviso.
He oído a los pájaros cantar, el sonido del agua entre las piedras, el susurro del viento en la montaña, hasta los truenos en mitad de una tormenta están en concordancia con la Vida.
El ruido del hombre no.
Antinatural y grotesco, así podríamos definir al cantar de los camiones, al repicar de las bocinas de los autos, al silbar de las sirenas…. Sonidos amorfos, sin color, sin magia.
Una melodía natural nos conecta con algo, nos envuelve, nos seduce, despierta una parte de nuestro sentir y hasta nos arranca una lágrima o una sonrisa… sin embargo esos desgarros sin sentido solo nos perturban día y noche.
¿Serán esos sonidos una forma de exteriorizar el ruido en nuestro interior?
¿Será así como sonamos por dentro?
¿Es posible que el afuera del que tanto renegamos no sea más que el reflejo de eso que no deseamos oír aunque grite en lo profundo?
Progreso, futuro, evolución… suelen llamar al avance de tales fenómenos.
Qué diferencia de conceptos, siempre creí que la evolución era un proceso por el cual algo mejora en un esfuerzo consiente por refinarse, embellecerse, realizar más funciones, en otras palabras perfeccionarse.
¿Qué loca idea de futuro supone más artificialidad?
¿se han detenido a pensar alguna vez por qué razón el futuro no podría ser más natural?
En cuanto a progreso, que decir, progreso limitado, en un solo sentido. También debo estar errado en mis conceptos ya que progresar quiere decir avanzar paso a paso, desarrollarse, pero ¿Qué progreso real puede verse cuando solo se adelanta en un aspecto?
Es cierto, agilizan la información, reducen los tiempos, todo es más rápido… sin embargo hay un sector llamado calidad en el que no se avanza en la misma proporción.
Esto genera desequilibrio en el proceso y por ende en quienes forman parte de él.
Nada está suelto, es hora de que reconozcamos la interrelación de la vida, como en un cerebro, como en un organismo, no importa en qué lugar de tu cuerpo entró el virus, afectará al sistema…
¿Quién nos ha hecho creer que un desequilibrio con los sonidos no afectaría de igual manera al sistema del que formamos parte?
Andrés Casari