La ignorancia y la ambición nos han cegado,
A los hombres y mujeres de esta era, despiadados.
En su afán por la codicia, fragmentados,
Sólo algunos poderosos, bien formados,
Han buscado su camino, han encontrado.
De misterios, de verdades, nace un hombre,
De modales, de costumbres, generado.
Sin embargo sólo un cuerpo nos divide,
La ilusión de ser distintos, sentenciados.
Más no es cierto.
Somos luz de un mismo punto, liberados,
A la búsqueda de amor, entrelazados.
Cada uno a su función, que es diferente,
Cada ser al cumplimiento de un legado,
De una historia, de un futuro, revelado.
Pero tantos… como seres se han formado.
Dime tú, ¿Qué es lo que sientes?
Dime tú, ¿Por qué maldices tu pasado?
¿Y si hubiese orden allí, bien camuflado?
¿Y si hubiera en tu existir, un don preciado?
¿Cómo harías para verte?
Sé que el tiempo es ilusión, que hemos creado,
Una forma de entendernos, de explorarnos,
Un sendero en que vivir, en que expresarnos.
Una forma de saber que somos agua y somos barro,
Y un especial polvo de estrellas dando saltos.
El dolor abraza al miedo,
Y caminan junto al odio de la mano.
A pesar de todo el daño,
Es por amor que nos movemos desde el fango.
¿De qué otro modo podría ser, misterio humano,
Para ver la luz en ti y caminar,
Voluntad a voluntad, perfeccionando,
La materia que en concreto morirá,
Aunque tu alma seguirá evolucionando?
No me creas, cree en ti.
Búscate, busca la paz. No anestesiado.
Ya despierta del dolor, reconcíliate al amor,
Para ser en esta vez,
Un futuro de destino realizado.
Andrés Casari
.bmp)
.bmp)
.bmp)