lunes, 20 de mayo de 2013

Un suave razonar





Un suave razonar, que brota sin pausa.
Me observo junto a ti, un viejo mapa aparece.
Cierro los ojos y miro, todo está bien.
Los abro y otro mundo superpone con sus debes y porqués, con su estirpe, con su veneno.

La fragilidad como ser humano me asombra y desespera,
¿Cómo siendo conciente, puede uno seguir cometiendo errores por hábitos, por conceptos anticuados?
Una imagen, solo una imagen, puede hacer que un deseo pierda el rumbo.
¿No es acaso lo que has pedido? ¿Por qué reniegas absurdo guerrero?

Observa de nuevo, con mas pausa, quizás sea otra trampa mental lo que incomoda tu fluido razonar.
Un camino más en el laberinto que te pierde del instante.
Has estado presente, has sentido el latido en lo profundo, has mirado más allá,
¿Puede un molde hacerte olvidar lo importante?
Reposa tus ideas un momento,
Vuelve a contemplar las estrellas como hacían tus antiguos ancestros,
Y como seguirá haciendo tu futuro linaje,
Nada está suelto,
Esa misma fuerza amalgama la corriente que se desplaza.

Respira lento,
Sobre el negro tapiz, el manto de estrellas se cierne,
Casi imperceptible: una brisa, y tú,
Esa nada pequeña, ese grano de arena que puede pensar  y sentir,
Y contemplar la belleza.
Tu.
Ese misterio inabarcable,
Virtualmente limitado, tan inmenso como la conciencia,

No puedes callar una verdad:
La tuya.
Pues sin ese grano, el desierto estaría incompleto.



Andrés Casari

sábado, 18 de mayo de 2013

Redes muertas

Vuelto a caer en redes muertas
Conceptos, cárceles que explican, o eso creen,
La vida y la historia.
Ciegos guías que exudan su verdad y obligan a creerla
Porque simplemente no pueden justificarla.
Seres, que creen que la colección de datos aporta alguna solución.
Descripciones a medias, cuestiones dejadas arbitrariamente de lado.
Lo curioso:
Nadie me ha forzado a entrar a este laberinto,
Y es eso lo rescatable del acto.
Una voluntad, la mía,
Y la certeza de salir impune de tal empresa.
Un poco herido, quizás,
O tal vez, con la esperanza de poder fomentar un nuevo acontecer.
Que el tiempo traerá, no yo.
Pasará cuando deba pasar
Así como cada ciclo tiene su propio espacio.
Que el viento sople fuerte en mis sienes borrando todo lo efímero que pueda haberse aferrado,
Y que mi voz permanezca pura,
Simple,
Sincera.
Para que luego del adoctrinamiento no haya doctrina real
Pero tenga en mí la fuerza
Y las palabras que respalden la acción,
Que por previa domesticación,
No me animo a reclamar como propia.
Son estos mis tiempos,
Es esta mi hora.
¿No estás de acuerdo?
Lo lamento.
No he nacido para complacerte,
También es tu hora.

Andrés Casari

domingo, 12 de mayo de 2013

Soplan vientos de cambio




Soplan vientos de cambio
¿Lo puedes sentir?
Nada es para siempre y poco a poco
A su tiempo
Inevitablemente todo cae por su propio peso.
Mucho tiempo creí que era necesario luchar,
Que a través de la resistencia y el enfrentamiento algo podía cambiar…
No es así como sucede.
Mira el mundo sino.
¿Acaso el árbol lucha para crecer?
¿O el sol combate cada día para brillar?
Se trata de hacer destellar tu propia luz.
Si, como ser humano estás aquí para alumbrar
Y no para intentar oscurecer la expresión de otros.
No te pido que me creas, solo que observes un poco más.
Que sientas en el verdadero sentido de la palabra.
Y entonces verás que la transformación siempre está sucediendo,
Que es inevitable.
Y entonces volverás a sonreír.
Cuando tu sonrisa se instale en tu alma,
La luz brotará sin resistencia,
Y no estarás más preocupado en cómo cambiar al mundo
Sino más bien ocupado en alumbrar los rincones oscuros de alguna otra alma.
Vibrarán tus pensamientos en amor
Y ese solo movimiento, sin lucha,
Afinará la cuerda.
Confía en ti, se quién eres,
Entonces el viento soplará sobre la corteza
Que suelta ya, sólo caerá.
Simple y natural,
Como siempre ha sido.

Andrés Casari