domingo, 29 de septiembre de 2013

Obvia, por cierto




Una profunda comprensión,
Obvia, por cierto.
Hemos establecido arbitrariamente,
Convencionalmente,
La existencia de un mañana.
Definimos por acuerdo que hoy será diferente del próximo bloque,
Porque tomamos la supuesta salida del sol como referente.
(Y digo supuesta porque tampoco el sol sale sino que la Tierra gira)
Acordamos fervientemente un corte drástico,
Tajante,
Absurdo,
Entre el día actual y el día futuro.
Lo cierto es que no existe tal ruptura,
Ya que el tiempo es un hermoso continuo.
Nos enredamos en divisiones eficaces para un orden lineal,
Más no real.
Existimos irremediablemente ahora,
En el único momento en que podemos ser.
Construimos nuestra vida argumentando que en el próximo segmento seremos o haremos tal cosa
Como si fuese posible cercenarnos de nuestra continuidad.
Lo que somos y hacemos hoy lo seguiremos siendo y haciendo hoy.
Y si elegimos modificarlo,
También debe ser hoy.
No existe otra alternativa.
Podrías decir que un árbol no crece hoy,
Lleva tiempo.
Debo darte la razón: no crece hoy.
Porque crecer implica un proceso.
El árbol no crece hoy,
Está creciendo hoy,
En presente.
Del mismo modo tú,
O yo,
No podemos definirnos.
Estamos hoy, aquí y ahora,
Siendo y haciendo determinada cosa.
Mañana (es decir hoy luego del giro de la Tierra)
Seremos y haremos algo diferente,
O igual.
Si no te gustan las etiquetas,
Podrías simplemente adoptar esta postura:
Soy un proceso que en este momento hace y es…
Permitiéndote repetirte cuantas veces creas necesario,
Sin sentir que mientes.
A quien le gusten los rótulos te despreciará,
Por inconstante.
Pero ese ya no es tu problema,
Nunca lo es.
Al menos si así lo estás creyendo,
Hoy.

Andrés Casari

viernes, 27 de septiembre de 2013

Tiene sentido




Un tesoro
Siente.
Existe un por qué tras cada acto,
Existe  lo incognoscible que nos habla.
Existes tú,
Que es lo importante.
¿Qué sentido tendría un mensaje sin destinatario?
¿Qué sentido tendría la vida sin la muerte?
Estamos aquí para aprender,
Para crecer,
Para sanar.
Ojalá te sirvan estas líneas.
Ojalá me sirva…
Somos el mensaje
¿Cómo podemos saber a quién somos destinados?
¿Acaso no alcanza con comprender que alguien siempre nos necesita?
Cuanta soberbia,
Cuanto egoísmo.
Somos lo que somos,
Porque tiene sentido.
De lo contrario no ocurriría.
Dejé correr unas lágrimas hoy,
Por mi estupidez.
No fue lástima lo que sentí,
Más bien el dolor que siente alguien que de pronto ve una luz luego de pasar un tiempo a oscuras.
Quizás te pase también,
Déjalas que corran.
Tienen sentido.
Tú lo tienes.
Descúbrete.
¿Dejarás al destinatario sin aquello que sientes expresar?
No puedo asegurarte que lo encontrarás,
Tal vez sea uno,
Tal vez sean todos,
Tal vez seas tú mismo.
Qué importa.
Algo es seguro,
Cuando comprendas…
Sabrás que hacer.
Ama.

Andrés Casari

jueves, 26 de septiembre de 2013

Ya no duermas



Hoy te escribo a ti
A ti que no me conoces
A ti que te preguntas
A ti que buscas respuestas.
Quiero decirte que te necesito.
Necesito que hables, necesito que rías
Necesito que descubras que es lo que mejor haces
Y lo hagas.
Que te expreses, que sientas.
Necesito que te des cuenta que es un sueño
Y que tú eres el soñador.
Necesito que te des cuenta de que puedes despertar.
Necesito que lo hagas porque no puedo hacerlo por ti…
Porque nadie puede.
Eres tú,
Polvo de estrellas hecho carne con un propósito
Con un destino.
Necesito que dejes de soñar porque tu sueño podría ser el sueño de muchos.
Si todo lo que haces lo puedes hacer dormido,
Imagínate despierto,
Conciente,
Enfocado.
Quiero verte resplandecer
Quiero sentir el brillo de tus ojos
Quiero que te veas en los míos y te reconozcas.
Somos parte del mismo proceso,
Somos vida que brota.
Solo por un tiempo.
Necesito que tu grito se oiga por toda la eternidad,
Que tu paso por este jardín no sea de simple observador,
De tímido turista.
Quiero que tu eco resuene en la conciencia,
Que aportes tu grano.
Sin ti,
Estamos incompletos.
Tu viaje comenzó,
De lo contrario no estarías leyendo
Disfrútalo,
Comprométete.
Te perderás el camino, no te duermas por favor…
Te necesito despierto.

Andrés Casari

lunes, 16 de septiembre de 2013

Tu oportunidad




¿Cuántas respiraciones más inflarán tu pecho?
Que estúpido resulta,
Y sin embargo, tal es la batalla, hacer una tarea que no tiene sentido,
Pero hacerla como si realmente fuese lo más importante del mundo.
Con la destreza de no perderse en ella,
Con el riesgo de caer.
Una vida gris,
O una vida multicolor.
¿Cuántas veces más podrás mirarme a los ojos?
Y sigues condicionando un actuar,
Atorando tu máquina.
Disfrútame,
Vuela conmigo,
Siente.
¿Acaso sabes qué día partirás?
Pues no estarás aquí para siempre.
Somos seres de luz,
Información,
Polvo de estrellas,
Imagina que se acaba tu tiempo aquí,
En este jardín,
Y entonces te preguntan con brillo en su voz:
¿Qué has incorporado?
¿Qué has transmitido?
Imagina que te lamentas,
De tanto ocuparte con las sombras te olvidaste de la luz.
Imagina que pides volver.
Imagina que no puedes.
Que había solo una oportunidad.
Que entre miles y miles de chispas deseosas de encender en esta tierra,
Tú,
Habías sido seleccionado.
Imagina que confiaban en ti,
Que te respetaban,
Y que esperaban tu regreso.
Imagina sus rostros ensombrecidos al haber despreciado la única posibilidad.
¿En verdad crees tener razón al imponer tu estúpida estructura?
Es sólo un corto viaje.
Déjame que sienta el viento,
Siéntate conmigo y ríe y llora,
Y escucha los pájaros,
Y vive.
Pues sólo existe una oportunidad,
Sólo una.
Andrés Casari