sábado, 18 de agosto de 2012

Claridad



¿Cómo sigues cuando a tu alrededor todo se pudre,
Y ves avanzar sin tregua la corrosión hasta tu alma?
Mírate, de pie frente a la ola gigante que amenaza.
La aparente tranquilidad no es otra cosa que el hueco que provoca el mar al retirarse,
Para golpear tiempo después con más vehemencia.
¿Dónde buscar? ¿Aqué aferrarse?

Claridad.
Serenidad en el espíritu al saber que la marea continúa fluyendo inexorablemente,
Y la certeza de saber también,
Que aún dentro del caos,
Existe un orden y un destino.
Nada ocurre por azar,
Otras civilizaciones han tenido que enfrentarse a este punto crítico de su evolución.
¿Cómo la trascendieron? Es la pregunta que importa.
En una cultura enferma y desordenada, ¿Tiene la política algún valor? ¿Tiene el sentido común algo que aportar?
Hombres a medias, valores truncados, mapas incorrectos
Y el egoísmo a flor de piel buscando solo salvar sus propios huesos.
Escucho el ruido que provocas, el desorden, la bronca,
¿Qué puedo hacer si no deseas escuchar?
Cuando tu punto de vista es limitado
Y tus decisiones impulsivas, incapaces de ir más allá de las próximas semanas,
O días… vuelvo a mí.
A una filosofía, disciplina y orden que he construido con esfuerzo y paciencia.
Vuelvo a mí, a mi centro, he ahí la respuesta que buscaba:

Esto también pasará, sólo resta el último golpe.
Desagradable, devastador, con gusto a final…
Y como todo final, inevitable,
Engendrador de un nuevo principio.

Andrés Casari

jueves, 9 de agosto de 2012

Cuando puedas responder


La  libertad puede dañar. Piénsalo.
Cuando no se te dice qué hacer,
Nada te guía, estás solo.
Podrías simplemente explotar, comer algo venenoso, quedar ciego…
Se debe ser muy responsable para tener libertad.
Por otro lado, cuando si se te dice qué hacer, cómo hacerlo, por qué hacerlo,
Estás siendo guiado, estás siendo enseñado, aunque reniegues de ello, es por tu bien.
Mucho tiempo perseguí una libertad para la cual, descubrí, no estaba preparado, sigo necesitando que me guíen, pues no lo sé todo.
Sin embargo, no te confundas, soy libre.
En mi grado, en el nivel de conocimiento en que me encuentro tengo cierta responsabilidad al elegir hacer o no lo que se me indica, no soy obligado.
Las estrellas, desde siempre han cumplido esa función, jamás nos impusieron.
Creo comprender que ser libre de elegir mi predestino sería caótico.
No en este nivel, no podría ser responsable por ello,
De ahí que otras energías deban decidirlo.
Se me respeta y se me valora, se me educa,
¿Cómo se arriesgarían a darme esa responsabilidad sin conocimiento?
¿O acaso tu pondrías a tu hijo de 5 años a cargo de tus finanzas?
Para no desesperar ante la libertad, es necesario cultivarse.
Una decisión, cualquiera sea, y se deberá responder a las consecuencias.
¿Por qué un pre- destino? Preguntas,
Por Amor, ¿por qué otra cosa podría ser?
Si deseo que aprendas y crezcas, debo darte un orden,
Guiarte.
Obligarte a la libertad, dejarte en tus propias manos sin conocimiento sería casi como sentenciarte a la muerte, y eso…
Eso no es Amor.
El aprendizaje lleva un orden que desconocemos,
Prueba observar a las estrellas,
Deja que te guíen en tu evolución,
Ya llegará la libertad, cuando seas capaz de responder.

Andrés Casari

martes, 7 de agosto de 2012

Cuadros dentro de cuadros


Lo que no se tiene es tiempo.
Tiempo para perder por hechos que no suceden, historias que nunca fueron, amores sentidos a medias.
No se puede malgastar el tiempo, el valioso tiempo de oportunidad en lamentos estériles, sollozos inútiles o broncas de impotencia.
Los poderes que rigen la vida son inmensos,
Las inteligencias que ordenan el cosmos, incomprensibles desde el zócalo evolutivo en el que nadamos,
Y la arrogancia del hombre que reniega de su suerte y de su destino… incómoda.
¿Acaso puede él, en su infinita ignorancia, sentenciar?
¿Cómo podría gobernar un planeta, un país, una ciudad, alguien que ni siquiera domina sus propias pasiones, sus decires, sus ideas?
Hombre enfermo de vanidad, cuánto daño te haces creyéndote mejor…
¿es acaso el hígado mejor que el ojo?
¿o la mano izquierda mejor que la derecha?
Partes diferentes, capacidades diferentes, destinos diferentes,
Mancomunados a un mismo fin,
Servir al hombre del que son parte.
¿No has visto aún, hombre necio?
Tu eres también, sólo otra parte.
Y así como la célula de tu páncreas desconoce que eres,
Del mismo modo tú, desconoces el todo.
Redímete hoy de tu ignorancia,
Reconócete parte y serás también, la totalidad.
Nada está suelto, hay un propósito.
Tu estómago desconoce que su propósito contribuye a tu alimentación y supervivencia,
Sin su acción, de seguro, morirías.
Explícame tú, humano,
¿Cómo puedes saber que no estás cumpliendo un propósito por el cual todo un sistema perdura?
Reniega de tu destino si quieres,
No hagas aquello para lo que has sido diseñado,
Desperdicia tu oportunidad, pero antes,
Observa tu reacción y lo que haces,
Cuando una célula de tu cuerpo no hace lo que debiera, adopta otra función e invade un área que no le corresponde.
Despierta de una vez!
Reordénate,
Son cuadros dentro de cuadros,
Y más que un destello…
Incognoscible.

Andrés Casari