¿Por qué estás eligiendo no vivir?
Le preguntó aquella voz.
Él balbuceó,
Lo negó.
Y lloró.
Lloró amargamente pero no dijo nada.
¿Qué pasaría por su mente?
¿Qué sentiría realmente?
No era posible saberlo.
La muralla crecía cada vez más.
Acorazado.
La voz insistió.
Él perdió su mirada en algún punto,
Su mente estaba lejos,
Rememorando quien sabe que antigua situación,
Quizás algún cruce en su camino en el que giró a la derecha en vez de a
la izquierda,
Preguntándose qué hubiera pasado si tomaba el otro sentido.
Y ese era el punto por el cual no avanzaba.
Ocupado en que hubiera pasado,
No tenía tiempo para sentir lo que pasaba.
No estaba aquí.
No estaba en ningún lado.
No tenía tierra, ni hogar,
No tenía presente.
Funcionaba en automático con la energía que le quedaba,
Incapaz de regenerarse.
La voz no volvió a repetir la pregunta.
Pero él siguió escuchándola una y otra y otra vez.
Todas sus células la oían.
¿Por qué elegía no vivir?
Porque no sabía lo que significaba,
No había descubierto lo que era la vida,
Y le dolía ver que sus creencias no lo conducían a ningún sitio.
Inmóvil.
Paralizado.
Entonces la oyó de nuevo,
Imperativa.
Ya es tiempo de que vivas,
Dijo.
Comenzó por darse cuenta de que estaba dentro de un cuerpo al que había
descuidado,
Luego tomó conciencia de que su mente lo controlaba de manera circular
Y por ultimo sintió su corazón.
Cada latido era una oportunidad.
No existía el fracaso,
No era real la frustración,
Solo una idea.
Una idea que lo atornillaba a un único punto.
Y volvió a llorar permitiendo que las lágrimas limpiaran sus ojos.
Decidió por fin ser quien comande
Y se obligó a ver hacia adelante.
Ya no a lo que hubiera pasado,
Sino a todo lo que aún no había sucedido.
El entusiasmo recorrió sus venas,
Y a pesar de que nada había cambiado,
Todo su mundo fue diferente.
La voz no habló,
Pero él pudo oírla a través de sus propias cuerdas vocales.
Ya es tiempo de que viva,
Gritó.
Y entonces el sol acarició su rostro
Revelando el próximo paso,
Solo el próximo,
Nada más era necesario.
Andrés Casari
.bmp)
1 comentario:
Exactamente lo que sentí alguna vez, las ganas de no vivir. Y lo que elijo hoy, es todo lo contrario. El entusiasmo por seguir conociendo la vida, floreció en mi y voy a seguir hasta que mi vida cada dia se transforme en un bello jardin; con errores y aciertos, pero no me pienso rendir! GRACIAS POR SEGUIR ESCRIBIENDO. LEERTE ME RECUERDA LO QUE ALGUNA VEZ ME DIJISTE Y ME SIRVE RECURRIR A VOS, EN ESTE TIEMPO DE CAMBIO. TE QUIERO!
Publicar un comentario