martes, 27 de septiembre de 2011

Sobre la comodidad


Penumbra.

Ausencia de sonido.

Ambición y felicidad.

Algo fatigado quizás.

Esperando y haciendo.

¿O haciendo que espero?

En otra tarde como tantas,

Diferente.

Repleto de insatisfacción, antes dolorosa.

Ahora estimulante al comprender:

Motor de voluntades,

Disparador de grandes ideas.

Alguien satisfecho ya no desea,

Ha muerto.

Y su frialdad cadavérica contagia inmovilidad a quienes aún eligen la vida.

¿Cómo modificarías algo que crees justo y merecido para ti?

Si la conformidad ha plantado bandera en tu sentir,

Si la necesidad de seguridad te ha llevado a las suaves praderas,

Si tu lema de cabecera comienza con “más vale malo conocido…”

Y culmina con un patético: “… que bueno por conocer”,

Lo siento, has muerto.

Ignorancia, ignorancia… y más ignorancia.

Siempre que te sientas satisfecho y conforme:

Pínchate.

Busca algo que te moleste,

Recorre hasta encontrar algo para mejorar.

Pues si no,

Enmohecerás tus minutos,

Y creerás absurdamente que ese era el único objetivo.

Eso te han inculcado, una triste recompensa,

Simple, suave, tibia y confortable tarde de otoño…

Sin esfuerzo, sin aprendizaje,

Sin perfeccionamiento.

Sin sentido.

Andrés Casari

No hay comentarios: