
Hay poco para hacer con la mirada vacía,
Con la sonrisa enterrada,
Y con sombra en el corazón.
Poco que hacer con la frente arrugada,
La duda encendida,
Y el cuerpo marchito.
¿Qué pretendes hacer con ese porte egoísta criatura?
Descansa.
Hazte un favor.
Descansa.
Luego,
Cuando el brillo regrese a tu piel,
Cuando tus manos ya no tiemblen transpiradas,
Cuando el sonido de tu voz
Sea algo más que un desarmonioso ruido…
Entonces habrá mucho que hacer para ti.
Allí verás lo que ahora ni siquiera sospechas,
Aunque quieras, no puedes,
Pues tu debilidad te consume la energía.
Descansa.
Hazte un favor.
Descansa.
Luego, con la mente más clara y algo de energía,
Verás qué hacer y cómo.
Entonces decidirás en libertad.
Mientras sigas cautivo, lo siento…
Descansa.
Recupera tu fuerza para desglosarte y reunirte.
Muere a lo que crees ser y renace a lo que eres,
Y entonces sí,
Tendrás el poder para romper de apoco algunos barrotes.
Descansa.
Andrés Casari
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